
El honor se defiende. La mentira se enfrenta.”
Durante las últimas semanas, el país ha sido testigo de una serie de declaraciones públicas temerarias, irresponsables y profundamente ofensivas realizadas por la señora Claudina Pérez Ramírez, conocida como “La Tora”, a través de plataformas digitales y canales televisivos. En dichas transmisiones, esta persona ha osado vincular mi nombre, mi rostro y mi trayectoria con actividades delictivas tan graves como el narcotráfico, préstamos ilegales y tentativa de homicidio, sin prueba alguna, sin evidencia alguna, y sin el más mínimo respeto por la verdad ni por los derechos fundamentales de los ciudadanos.
No puedo, no debo, y no voy a quedarme callado ante esta agresión pública y deliberada a mi honor, integridad y reputación profesional.
He dedicado años de esfuerzo, trabajo honesto y compromiso social a construir una carrera limpia y una imagen pública basada en el respeto, el mérito y la ética. No permitiré que alguien, amparada en un micrófono y en la distorsionada idea de libertad de expresión, destruya en minutos lo que ha tomado una vida entera edificar.
Por esta razón, hemos interpuesto formalmente una querella penal con constitución en actor civil, en contra de la señora Claudina Pérez Ramírez (a) “La Tora”, la señora Madelin De La Rosa, la empresa LA TORA TV, S.R.L., y el canal audiovisual Luna TV Canal 25, quienes han actuado de forma concertada para denigrar, humillar y exponer mi imagen ante millones de personas con falsas acusaciones, injurias y calumnias sin fundamento.
El proceso legal está en marcha. Las pruebas han sido depositadas. La justicia será exigida.
Pero esto va más allá de un caso personal. Esta lucha es por todos los dominicanos y dominicanas que día tras día se levantan a trabajar con dignidad y decencia, y que no pueden seguir siendo víctimas del atropello, la manipulación y la mentira disfrazada de entretenimiento o de “periodismo”.
Los micrófonos no pueden seguir siendo armas para destruir reputaciones.
Las plataformas digitales no pueden seguir siendo trincheras de odio, difamación y escarnio sin consecuencias.
El país necesita responsabilidad mediática. El país necesita dignidad. El país necesita justicia.
Y la dignidad se defiende en los tribunales, en la calle, en los medios y en la conciencia colectiva.
Desde este momento, hago un llamado firme y respetuoso a:
- La Policía Nacional y al Ministerio Público, para que protejan a las víctimas de violencia mediática;
- A la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, para que suspenda de forma inmediata toda transmisión conducida o protagonizada por personas que violen sistemáticamente el derecho al honor de los ciudadanos;
- Y a todos los medios de comunicación responsables, a rechazar y aislar públicamente a quienes han convertido la calumnia en su lenguaje y la injuria en su negocio.
- La honra no se negocia. La dignidad no se compra. Y mi nombre será reivindicado, aquí y en cualquier parte del mundo.
Porque no es solo mi causa: es la causa de todos los que creen que la verdad debe prevalecer frente a la mentira, que el respeto debe imperar sobre el escándalo, y que el honor sigue siendo el valor más alto que puede tener una persona.
¡BASTA YA DE IMPUNIDAD MEDIÁTICA!
VIRGILIO MERÁN VALENZUELA
